
Paul Donovan de UBS, resumen matutino – El botín de guerra
Durante toda la guerra, los mercados han tendido a ver el petróleo como un petróleo medio lleno en lugar de medio vacío. Por lo tanto, tienden a considerar el alto el fuego como el fin definitivo del conflicto. El bajo nivel de confianza de Irán en el compromiso del gobierno estadounidense con los acuerdos hace que sea importante analizar los motivos de este cambio.
Si la política interna impulsó el cambio en Estados Unidos, esto podría indicar un acuerdo más duradero. La crisis de asequibilidad se agravó con el precio de la gasolina por encima de los 4 dólares por galón. El apoyo interno a la guerra era bajo. Los republicanos sufrieron una importante derrota en las elecciones al Tribunal Supremo de Wisconsin (un estado clave).
Irán pretende imponer un peaje al tráfico a través del estrecho de Ormuz. Las cifras implican un incremento de alrededor de un dólar por barril en el precio del petróleo por esa ruta, lo cual es económicamente insignificante. Lo que importa es dónde se gasta ese dinero (casi con toda seguridad no en Estados Unidos). Este flujo de fondos también es importante al considerar la reconstrucción y el rearme en la región del Golfo, presumiblemente financiados con los ingresos del petróleo y quizás con fondos soberanos. Si la región ahora está menos dispuesta a comprar productos estadounidenses, se convertirán los petrodólares.
La guerra ha desencadenado cambios estructurales: un mayor impulso a las energías renovables, posibles inversiones en rutas alternativas hacia el estrecho de Ormuz y una reevaluación del enfoque del gasto en defensa.